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Expertos alemanes cuestionan las estrategias actuales para salvar el euro

OMAU - Málaga

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Bandera de la UE

Expertos alemanes cuestionan las estrategias actuales para salvar el euro

<p>Habermas, Bofinger y Nida-Rümelin apuestan por una mayor unión política de los estados</p>

Dos de los más influyentes pensadores alemanes y un prestigioso economista cuestionan las estrategias actuales para salvar al euro. Es el momento, proponen, de ir más allá y de que los estados cedan soberanía en pos de una verdadera unión política, e instan a Alemania a llevar la iniciativa. El País, en su edición del 12 de agosto, recoge las reflexiones de estos expertos.

Jurgen Habermas, Peter Bofinger y Nida-Rümelin consideran que la actual crisis del euro refleja el fracaso político ante la incapacidad para "volver a meter en cintura el desorden del fantasmal universo paralelo que los bancos de inversión y fondos de riesgo han construido al lado de la economía real, productora de bienes y servicios."  Primero la incapacidad de los Estados tras la cumbre del G20 en 2008; después, más allá de los problemas de algunos países de la UE, se ha mostrado la incapacidad de la UE para adoptar una posición de vanguardia, aunque fuera sólo en la Eurozona, con una mayor integración.

Consideran que el Gobierno alemán yerra en el diagnóstico puesto que no se trata de una crisis específica de deuda de Europa. EEUU y Japón están más endeudados que la UE, y más que la Eurozona.  Es una "crisis de refinanciación de determinados Estados de la Eurozona, que en primer término se debe a un insuficiente seguridad institucional de la moneda cómún." El Gobierno alemán sin embargo parte de que los problemas se deben a una indisciplina fiscal de algunos Estados, por lo que deben asegurarse normas fiscales estrictas.
Consideran que sólo hay dos estrategias coherentes para solucionar la crisis. O bien el retorno a las monedas nacionales, con lo que cada Estado estaría expuesto al mercado; o bien una política fiscal, económica y social común en la zona euro. Y sólo esto último puede "revertir el proceso, ya avanzado, de transformación de una democracia social y estatal de ciudadanos en una fachada de democracia sometida a los mercados."

Prefieren la segunda opción. Quieren "que no se enmascare nada: que quien quiera mantenerse en la moneda común deba apoyar también una responsabilidad común."
Creen que la República Federal de Alemania, como mayor país donante en el Consejo, debe tomar la iniciativa para que se convoque una asamblea constituyente para "la fundación de una zona monetaria políticamente unificada que constituya un núcleo europeo, abierta al acceso de otros países de la UE, en especial de Polonia," con ideas claras acerca de ese Gobierno común, sin llegar a un Estado federal no admisible por los pueblos europeos históricamente independientes.