Esta web utiliza cookies propias y de terceros para recopilar información que ayuda a optimizar la visita, aunque en ningún caso se utilizan para recoger información de carácter personal.

Política de cookies

Publicidad y Género

OMAU - Málaga

Noticias

Imagen promocional del nuevo Nissan Micra Elle

Publicidad y Género

La publicidad, en las sociedades contemporáneas y democráticas, puede definirse como un conjunto de técnicas, estrategias, usos, formas y contextos de comunicación orientados a persuadir a las personas de algo o de la conveniencia de hacer algo. El fin obvio de la comunicación publicitaria es atraer la atención del destinatario hacia el anuncio, captar su interés por un objeto, una marca o una idea, estimular su deseo y provocar una acción o una conducta orientada hacia la adquisición del producto anunciado.

Es obvio, sin embargo, que tal definición no agota la significación última del fenómeno publicitario porque la publicidad no sólo es una herramienta comunicativa para estimular la compra. Es, además, y sobre todo, una eficaz herramienta de transmisión ideológica. Nadie niega ya que los anuncios tienen una influencia determinante en la transmisión cultural de valores y de actitudes, en la educación ética y estética de la ciudadanía y en la globalización de los estilos de vida y de las formas de percibir el mundo en nuestras sociedades. En los anuncios no sólo se venden objetos sino que también se construye la identidad sociocultural de los sujetos y se estimulan maneras concretas de entender y de hacer el mundo, se fomentan o silencian ideologías, se persuade a las personas de la utilidad de ciertos hábitos y de ciertas conductas.Y en relación precisamente con el tema de la transmisión de valores y estereotipos se ha dedicado una atención especial al tratamiento que la publicidad y el marketing ha dado a la mujer, tanto como protagonista de las campañas publicitarias y de los anuncios, como en su condición de consumidora. Han sido muchas, muchísimas, las voces en contra de la publicidad que sigue recurriendo a la mujer como un objeto que equipara la identidad del género femenino con la identidad de un producto, es decir que se equipara a la mujer con un bien intercambiable.

En el ámbito legal y normativo también se ha prestado una especial atención a la protección de la imagen de la mujer que se ofrece a través de los medios de comunicación, y son muchos los esfuerzos que, tanto desde el ámbito institucional como desde colectivos sin ánimo de lucro, se han destinado y se destinan a la formación y concienciación social en materia de Igualdad.

Ante este contexto, resulta paradójico y sorprende que una reconocida marca de coches haya decidido lanzar al mercado “a bombo y platillo” un modelo de automóvil con el nombre de una revista femenina. Y aún resulta más sorprende, y casi podríamos decir ofensivo, los apelativos con los que los responsable de Markéting de la compañía han querido referirse al vehículo en cuestión, apelativos que de manera subliminal asocian tanto con el vehículo como con la mujer potencial compradora del mismo. Sobre el vehículo dicen, y así recoge el periódico Málaga hoy en su edición del 15 de septiembre, que es “elegante, firme, enérgico y amante de la ciudad. El accesorio perfecto para la mujer independiente y atareada de hoy en día”. En otro punto del artículo se recoge lo siguiente: “El ajetreado modo de vida actual conlleva que la mujer, extremadamente atareada, invierta el día en compaginar el trabajo con las actividades de ocio, la familia, los amigos y la vida social... Y necesitan un aliado”.