Esta web utiliza cookies propias y de terceros para recopilar información que ayuda a optimizar la visita, aunque en ningún caso se utilizan para recoger información de carácter personal.

Política de cookies

Diabólicamente ineficaces

OMAU - Málaga

Noticias

TheEconomist_18/06

Diabólicamente ineficaces

De esta forma calificaban los economistas Ken Rogoff y Wim Buiter, ya al comienzo de la crisis que desembocó en depresión,  las maneras con que los países europeos iban a tratar de capear la crisis financiera inicial, más tarde global. Lo cierto es que Europa es actualmente símbolo de un extraño galimatías incapaz de salir de los dogmas que la atenazan. No tenemos gobiernos capaces de dar soluciones a los problemas que nos atormentan, y cuya principal pesadilla, el desempleo, es ocultada ante las prioridades financieras y de la política de la austeridad.

En Estados Unidos, la Reserva Federal actúo con rapidez en 2007, inyectando 750.000 Millones de dólares, minimizando las consecuencias del crack financiero. El propio Banco de Inglaterra hizo lo propio, aun teniendo el Reino Unido una deuda publica muy superior a la española. Actuaron como instrumentos equilibrantes del sistema financiero, el polo opuesto de la forma de actuar del BCE “legitimado” únicamente para desarrollar políticas monetarias para contener la inflación, que por otra parte ahora es prácticamente nula.

Europa es lenta, pierde el tiempo en discusiones banales y su ejecutivo, la Comisión Europea ha sido arrinconado por el eje Merkosy primero, y por las arrogancia de la canciller luterana. No es cuestión de poner etiquetas religiosas, pero si de observar los paralelismos entre la hormiga ahorradora y la cigarra manirrota. Los países periféricos, pecadores por los despilfarros acumulados en sus economías deben purgar con el aceite de ricino que supone la austeridad más férrea. Calvinismo puro, casi no hay espacio para el perdón de los pecados católico, o las ofrendas paganas a los dioses grecolatinos.

El excanciller Helmut Schmidt lo dijo muy claro en el pasado congreso del SPD alemán: “cada vez que Alemania ha querido imponer sus tesis en Europa ha habido un cataclismo”. Señaló el carácter de “matón” e intransigente de la política alemana y recordó la historia de la fundación de la Unión Europea y el papel solidario y de cooperación que Alemania jugó hasta la llegada de la canciller Angela Merkel. Bien es cierto que en la época de Schmidt, Alemania era todavía un país ocupado y que no recupero sus plenos poderes hasta la firma en Moscu del “Acuerdo Final sobre Alemania” poco después de la caída de muro de Berlín. El 1 de septiembre de 1995 la Luftwaffe realizó en Sarajevo su primera acción militar desde la segunda guerra mundial…

En España, el sentimiento de cierto alivio que supuso la concesión de la ayuda de 100.000 M€, se vio rápidamente cercenada por la estrambótica gestión del rescate-línea de crédito, que no solo molesto en Europa por falta de tacto, sino que mostró el corto camino hasta el rescate total del Estado Español. Hace 4 años se negaba de forma surrealista la existencia de la crisis, y ahora se niega el rescate parcial cuyas consecuencias económicas sobre la deuda española son evidentes como ha señalado la Comisión Europea y los mercados y las agencias de calificación de riesgos se han apresurado a confirmar.

El problema es que para jugar en este sistema hay que aceptar las reglas. La falta de humildad ante los 100.000 M€ ha conducido rápidamente a nuevas peticiones de recortes por el FMI, en los que también cuenta las negativas perspectivas de cumplimiento del déficit para final de año. IVA al 23% para el 1 de julio?, recorte de los salarios públicos del 5 al 10%?, veremos…

Asustados ante el precipicio en que se vieron al estallar la crisis financiera en 2007, prometieron reformar el sistema económico a fondo, terminar con la desregularización emprendida en los ochenta, poner en su sitio a las agencias de calificación, crear una agencia europea independiente…

Nada de ello se ha cumplido, Alemania se enroca en una austeridad suicida, la prensa y los estados presionan y amenazan a los electores griegos ante una posible victoria de la izquierda radical, y los gestores de Lehman Brothers o Goldman Sachs ocupan los puestos de confianza en los gobiernos europeos. En 2007 podría haber parecido increíble, pero no, la realidad supera siempre a la ficción.