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Once were brothers, Robbie Roberson & The Band. Daniel Roher. 2019. Filmin.

OMAU - Málaga

Cultura


Once were brothers, Robbie Roberson & The Band. Daniel Roher. 2019. Filmin.

The Band el grupo de acompañamiento de Bob Dylan entre 1965 y 1974 tuvo un protagonismo propio como impulsores de los que hoy se denomina “americana” y que Eric Clapton lo definía como música de color sepia en contraposición a la música rock de 1968 en la cima de los nuevos grupos psicodélicos que operarían entre el festival de Monterey (1967) y los de Woodstook e Isla de  Wight (1969).

Aunque el documental repasa los comienzos del grupo canadiense (solo Levon Helm era estadounidense) y su vinculación con el R&B sureño, su unión temporal con el gran rockabilly Ronnie Hawkins, el encuentro con Dylan, su vida relajada y creativa en Woodstock, el éxito, las giras, la heroína, los problemas y la disolución en 1976, es precisamente en el film que Scorsese grabo en ese año “The Last Waltz” donde se vislumbra el conflicto de personalidades que complementa y da sentido a lo que Robbie Robertson expone como principal protagonista del film, ya que las aportaciones de sus compañeros no son actuales, Rick Danko, Levon Helm y Richard Manuel fallecieron hace ya años.

En el film de Scorsese un grupo de treintañeros que han decidido separarse después de 15 años no saben expresarse correctamente entre sonrisas e historias anecdóticas, solo cuando tocan sus instrumentos recuperan una imagen solida y saben transmitir un sentimiento. El documental de Roher explica como llegaron a esa situación al final de su camino. Desde 1973 Robertson era prácticamente el único que componía ante el desinterés de los demás, más (de)pendientes de otras sustancias.

En poco tiempo se había producido una transformación importante: de la gira horrorosa de 1965-66 con Dylan como la califica Roberton por los continuos abucheos del publico por la nueva escenografía rock del norteamericano, a la asunción de que estaban impulsando un cambio musical, la tranquilidad y la creatividad musical en Woodstook en la grabación de “The Basement Tapes” y sus primeros discos “Music from Big Pink” (1968) y “The Band” (1969), a la integración en el circuito de conciertos y todo lo que ello suponía, empezando por el traslado de rural Woodstook a Malibu en las costa de Los Angeles.

Los cambios rápidos a veces transforman a las personas y este grupo de amigos no pudieron superar lo que eran pequeñas desavenencias vistas desde la óptica actual, aunque en 1976 pudiesen parecer insuperables. Robbie Roberton señala ahora que “The Last Waltz” fue concebido como una parada para reflexionar, más que como una disolución del grupo, pero que luego se les olvido volver a reunirse… Desde luego no es lo que parecía, y a Robertson le puede la nostalgia y el recuerdo histórico que cuenta a su manera. Ya no recuerda sus propios problemas con las drogas en esa época y los del propio Scorsese, parece que solo eran abusos de la sección rítmica de la banda.

Años después, en 1983, The Band volvió a reencontrarse sin la participación de Robertson, lo cual contradice su opinión de que se les olvido reunirse de nuevo. Quizá fue a él al que se le olvido, no a los demás.

Las tempranas muertes de Manuel (1986), Danko (1999) y posteriormente de Helm (2012) terminaron definitivamente con un grupo muy diferente de la música de los años sesenta y setenta. Eric Clapton señala en el film que cuando fue a visitarlos a Big Pink en Woodstock, les propuso una especie de jam sesión de solos e improvisaciones, a lo que le contestaron que ellos solo hacían canciones. Es cierto, pocas veces la guitarra de Robertson hacia solos, básicamente con Dylan. En la música del grupo su guitarra formaba parte de las canciones, subrayando puntualmente algunas partes, pero sin destacar como era habitual en los grupos de la época, y por supuesto en Eric Clapton en ese momento en Cream.

Muchos de los músicos que participan en el film los consideraban excelentes músicos, todos eran multi instrumentistas, pero posiblemente lo que más les llamaba la atención era el sentido familiar y de amistad que tenían. Quizá esa perdida es lo que más le dolió a Robertson con respecto a Helm, al primero que conoció en los años cincuenta cuando era un adolescente, y al que consideraba su hermano.

La nostalgia es imposible distanciarla al ver este documental o al recuperar la excelente película de Scorsese de 1976 disponible también en Filmin. Pero las cosas son así, y siempre es un placer escuchar a The Band. M4

Trailer y version de The Night They Drove Old Dixie Down.

Música