Esta web utiliza cookies para obtener datos anónimos de acceso. Si continúa utilizando este sitio asumiremos que está de acuerdo.
 
×

En España hay 23.000 personas sin hogar, el doble que hace 4 años

OMAU - Málaga

Noticias

Viñeta Forges
Una persona sin techo durmiendo en la calle

En España hay 23.000 personas sin hogar, el doble que hace 4 años

<p>El 32 por ciento ha perdido su casa este mismo año</p>

En 2008 había 11.844 personas sin hogar en España. Ahora son 22.938. Y no se descarta que sean más. Estos son solo aquellos de los que hay constancia porque han pasado este año por albergues, comedores sociales, centros de internamiento, casas de acogida, hospitales...

La mayoría, el 45% cita la pérdida del empleo como el motivo por el que se quedaron sin hogar. Un 26% señala que no podía pagar el alojamiento o que hubo una separación de la pareja (21%), un cambio de localidad (13%) o un desahucio (12%), entre otras respuestas, que recoge la encuesta difundida la semana pasada por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Los expertos en servicios sociales vienen advirtiendo desde hace tiempo de que un paro tan extremo puede romper la cohesión social si no se acompaña de la protección pública suficiente. Y hay lista de espera para entrar en los albergues. En Madrid, por ejemplo, se calcula que una cuarta parte de las personas sin hogar carece de plaza pública: en uno de los últimos recuentos nocturnos, en 2010, se observó que 1.600 personas, la capacidad total entonces de los albergues, estaban en alojamientos y 550 permanecían en la calle.

Otro dato relevante, que abunda en la tesis de la crisis como factor necesario en este asunto, es que un 32% de estas personas ha perdido el hogar este mismo año; el 23,6% lleva así entre uno y tres años y el 44,5% más de tres ya sin un alojamiento propio.

Entre las personas sin hogar, las mujeres padecen perjuicios extra. Según la encuesta de 2012, hombres y mujeres padecen violencia por igual: la sufren cuatro de cada diez. Sin embargo, ellas padecen asaltos sexuales en una medida mucho mayor: una de cada cuatro agredidas dice haber sufrido esta violencia, frente al 1,5% de los varones.