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Abducidos en la nube, el futuro ya está aquí

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Prepárate, el futuro del trabajo ya está aquí

Abducidos en la nube, el futuro ya está aquí

El trabajo que conocimos hace años, el de horario de 9 de la mañana a 5 de la tarde, o de 8 a 3, el que consideramos habitual se está modificando rápidamente por una serie de nuevos componentes, un mundo más globalizado y al tiempo precario en que mucha gente, no solo la de tu ciudad, si no la de otras ciudades y otros países que pueden concurrir a tu mismo trabajo que tampoco va a ser solo la silla y la mesa habitual.

Las nuevas tecnologías y los dispositivos móviles pueden hacer que se esté trabajando on line desde cualquier parte y a cualquier hora. Ello tiene sus ventajas como toda incorporación tecnológica, pero también perversos inconvenientes de los que destaca la fragmentación del trabajo. Ya no acabas de trabajar a las 3 o las 7 de la tarde, el iPhone o el iPad te posibilita estar conectado de manera permanente, extraes la información necesaria de tu ordenador o directamente de la nube, igual que la música, los periódicos, o programas informáticos. La conectividad informática va posibilitando que cada vez el trabajo esté fragmentado, sin horarios.

Incluso el equipamiento domestico de dispositivos móviles suele ser más avanzado que con el que se trabaja en la empresa o la administración, más avanzado y más atractivo para estar atrapado todo el día. A veces estas durmiendo y piensas que antes de ir a trabajar tienes que mandar algún correo o ver alguna cuenta a través del dispositivo móvil.

La fragmentación conlleva un mayor o menor grado de aislamiento, tú y tus dispositivos pueden funcionar para trabajar casi sin la compañía de nadie. En un futuro que ya esta aquí, médicos residentes en Málaga pueden operar a través de ordenadores y robots a una persona en un hospital de Santiago de Chile. No ves a tus colegas y al enfermo más que a través de los dispositivos electrónicos, trabajas aislado, no tienes horarios.

Cómo podemos recuperar la vida fragmentada y darle un mayor nivel de cohesión. El ritmo del trabajo actual es mucho más rápido que el que conocemos como habitual, requiere de dedicación al estudio, a la innovación en cada área de trabajo si se quiere progresar. La especialización es fundamental en un mundo más competitivo. Pero, cómo podemos recuperar la vida fragmentada y darle un mayor nivel de cohesión? La psicóloga Lynda Gratton se lo plantea de manera clara: establecer prioridades en el trabajo y en la vida. Para hacer frente a la fragmentación hay que establecer horarios que permitan recuperar el sentido de la privacidad. No hay que leer todos los emails, ni a todas horas.

Establecer prioridades y compartir con los demás, hacer solo las cosas facilita la fragmentación. El aislamiento es la génesis de la soledad, que precede a la ansiedad y la depresión. El mundo de la Nube y de los elementos holográficos es básico para un trabajo avanzado, pero no pueden dejar de ser meros instrumentos o complementos, no son substitutivos de las prioridades de la vida.

En las encuestas sociológicas que periódicamente se realizan por instituciones se detecta claramente que los niveles de felicidad han disminuido en los últimos treinta años, al tiempo que el número de personas deprimidas crece. Hace unos años hacía una referencia similar a nivel urbanístico, como se enfrenta un ciudadano cuando sale cada día a la calle, con confianza, o con incertidumbre de lo que va a ser el día: atascos de tráfico, retrasos en el transporte público, 40 emails esperando…

Establecer prioridades, compartir con los demás, y buscar la confianza en las expectativas de futuro como forma de eliminar o suavizar la incertidumbre.

El sistema que hemos padecido en las últimas décadas, básicamente desde la caída del muro de Berlín, el famoso fin de la historia, que nos ha arrastrado a la actual depresión tiene unos claros responsables, instituciones financieras y gobiernos que han consentido cualquier tipo de desmanes, pero también las personas que se subieron al carro del progreso efímero y del consumo voraz, que aumentaron temporalmente sus ingresos económicos, sus expectativas, pero también sus deseos narsicistas de un hedonismo que no conduce precisamente a la felicidad, sino al aislamiento y la soledad.

Tengo unos amigos que no tienen coche y que tampoco tiene casa en propiedad. Trabajan aunque de forma no continua, no porque estén en paro, sino porque prefieren tener tiempo libre para hacer cosas que les gusten y les realicen personalmente. Como viven en el centro de la ciudad tiene prácticamente todos los servicios a mano y no les hace falta el coche. Si se tienen que mover más lejos cogen el transporte público, y en ocasiones para ciertos viajes alquilan un coche. Sus hijos van andando al colegio. Han fijado sus prioridades y buscan el sentido y el placer en su forma de vida. De eso hablaba el viejo Carlos Marx, de la necesidad de realización personal en el trabajo y la vida como un elemento ajeno al análisis del valor trabajo de Adam Smith y David Ricardo.

El trabajo tradicional esta cambiando rápidamente al tecnológico, pero mantener el equilibrio, tener tiempo para todo, es fundamental.

Establecer prioridades, compartir con los demás,  buscar la confianza, y tener empatía, estar abierto a la comunicación con la gente, base de la inteligencia emocional. M4

Prepárate: el futuro del trabajo ya esta aquí. Galaxia Gutemberg. Barcelona. 2012. www.theshiftbylyndagratton.com o la aplicación www.shiftbylyndagratton.com/app